Capítulo 25. Haz tu trabajo.
—Iris, no has comido nada, por favor, solo ven y come un poco.
Yo alcé el rostro y miré a mi madre, me limpié las lágrimas y me levanté con lentitud, no tenía hambre, pero ya no quería preocupar más a mis padres.
Fui al comedor y mi padre me miró con cierta pena. —¿Quieres café?.
Yo asentí.
Me senté a comer en silencio y mi padre suspiró. —Iris, sé que no quieres escuchar esto, pero es mi deber decírtelo, Jack no es bueno para ti, y no lo digo por su aspecto, eso no tiene nada que ver, ayer hab