Capítulo 37. La última oportunidad.
Mi madre me miraba con atención, mientras que mi padre no parecía feliz.
—¿No estas siendo un poco cruel con él?.
—En absoluto—Respondí muy segura de lo que estaba haciendo.
—No entiendo porque tienes que hacer esto, solo olvídalo, si ese hombre no te valora, no te merece, es así de sencillo— dijo mi padre.
—Cariño, te has vuelto demasiado frívolo, es evidente que él está enamorado y ella igual, pero tratemos de ponernos en sus zapatos, me imagino que no debe de ser fácil para el pobre hombre,