La tentación del veneno
Dejó el cigarro a un lado y apoyó su mano en mi rodilla lenta, firme, sus dedos subieron apenas yo no lo detuve, dejándole creer que tenía el control mientras mi sangre ardía de rabia y adrenalina
— Si eliges a Remy — susurro—, serás suya un objeto marcado; pero eliges a alguien como yo serás reina no tendrás que esperar su permiso para gobernar o una boda
El aire era una cuerda tensa, su mano seguía subiendo sus ojos ardían de pasión y deseo, me incliné un poco y acer