Naomi se encontraba en el Bufete de Abogados Silva, un edificio imponente que exudaba poder y tradición legal. Años atrás, le había prometido a una amiga inmersa en un calvario legal que la ayudaría. Ahora, con su carrera terminada, estaba lista para cumplir su palabra. Sin embargo, para que su ayuda tuviera la fuerza necesaria, necesitaba la legitimidad que solo la firma de un bufete de renombre podía otorgar, y qué mejor opción que el prestigiado Bufete Silva.
Habló con Freddy, el hermano de