Capitulo 38

Pero, el dolor la detuvo. Un pinchazo agudo, un calambre que la dejó inmóvil. Se quejó, llevándose una mano al vientre. “Ahu…”.

Derek la vio. Creyó que era una farsa. Un truco para llamar su atención. Siguió sentado.

Naomi sintió que las piernas le flaqueaban. El dolor era insoportable. “Ay, ah…”. Y entonces, un líquido rojo bajó por su entrepierna.

Derek se levantó de un salto, el shock borrando toda traza de indiferencia.

— ¡Naomi! ¿Qué tienes?

— Me duele mucho… el vientre.

— Joder… estás sangrando. Tenemos que ir al hospital.

— No. No te molestes.

Dio un par de pasos, pero el dolor la doblegó. “Auch. Caray”.

Derek se plantó frente a ella preocupado, la preocupación era real ahora, cruda.

— Insisto, vamos. Ahora.

Naomi, blanca como la cal, asintió. — Bien. Déjame cambiarme.

Él le quitó los guantes y la ayudó a subir las escaleras. — ¿Necesitas que te ayude en algo más?.

— No… dame unos segundos.

En el coche, el motor rugía. Derek conducía a una velocidad imprudente. Su rostro estaba
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP