OBLIGADA A TENER EL HIJO DE MI ENEMIGO. Capítulo 77.
Me quedo paralizada.
No porque no quiera moverme, sino porque mi cuerpo no responde durante un segundo eterno, uno de esos instantes en los que la mente entiende el peligro pero los músculos aún no reciben la orden de reaccionar. Frente a mí, Rebecca y Amelie luchan por la pistola como dos fuerzas opuestas, chocando con violencia contra la pared del pasillo.
El sonido de sus cuerpos golpeando resuena en mis oídos.
Rebecca no pelea como alguien racional. No hay técnica ni control, solo furia, de