OBLIGADA A TENER EL HIJO DE MI ENEMIGO. Capítulo 25.
Después de ser rechazada por Héctor de una manera tan cruel y definitiva, sentí que algo dentro de mí se rompía por completo. No fue solo mi corazón; fue como si todo mi cuerpo hubiera sufrido el golpe. Durante casi tres días enteros permanecí encerrada en la habitación, llorando sin control, con los ojos hinchados y la garganta ardiendo de tanto sollozar. No comía, apenas bebía agua, y el sueño venía en intervalos cortos, llenos de pesadillas y recuerdos que no me daban tregua.
Cuando finalmen