La chica de la herencia roja (historia) (pidemela)
Los fuegos artificiales florecían en la noche estrellada de verano. Me quedé observando con admiración, como si los viera por primera vez en mi vida. Observé cómo la gente estaba fascinada, sonriente, de buen humor. Me encantaba, aquel sentimiento, era contagioso, chispeante. Comía mi cono de patatas fritas, con los ojos pegados a aquellos colores que estallaban en el cielo.
Lucy, mi amiga, estaba a mi lado, con una sonrisa plantada en sus labi