CAPÍTULO 39
Charlotte y Sebastian estaban en su mundo. Ajenos a lo que le había pasado a Alay y a su familia. Estaban tan atentos a la película que él había escogido que ninguno de los dos quería romper el momento mirando sus celulares llenos de notificaciones en silencio. La joven estaba acurrucada en su pecho mientras él le daba palomitas en la boca. Pero en un descuido, la joven, juguetona, succionó la yema de sus dedos. Sebastián se puso tenso…y el amigo de abajo también reaccionó palpitan