112. Mamá, ¿dónde está Hanna?
El susto había dejado a Julia temblorosa. A pesar de la alegría que se suponía que este día debía traer, una sombra había cruzado momentáneamente sus vidas. Pero ahora, más que nunca, Julia sentía la necesidad imperiosa de reafirmar lo que realmente importaba, su familia, su esposo, su hija.
—Tenemos que continuar —le dijo con determinación—. No vamos a permitir que este incidente nos robe la alegría de nuestro día. Pero antes necesito ver a mi hija y abrazarla, tú ve a esperarme en el altar.
J