El tiempo no solo se había llevado consigo sus pensamientos obsesivos, sino que también había traído el éxito que tanto había anhelado.
Aquel día, cuando huyó de Víctor, fue seleccionada por el ballet de la época de París y, actualmente, se encontraba en el Palacio Garnier, ajustando las cintas de sus puntas en el camerino que compartía con solo dos bailarinas principales.
Observó su reflejo en el gran espejo. Sus facciones no habían cambiado en estos meses, pero su mirada ahora era más enfocad