Postergó la prueba de embarazo, alegando que se sentía segura de haber estado cumpliendo con el tratamiento anticonceptivo. Su esposo no insistió más y ella prefirió no seguir ahondando en sus temores.
¿Otro bebé? No sabía si estaba lista para eso. Había aceptado la idea, sí; pero una cosa era eso, y otra muy distinta ejecutarla tan pronto.
Sacudió la cabeza, alejando esos pensamientos.
Ese día, Alejandro llevó a Kiara al psicólogo, descubriendo lo que ya todos se imaginaban: Isabella la había