Para el fin de semana, Alejandro le escribió un mensaje de texto. Sin embargo, no fue su típico mensaje. Ese que solamente contenía una fecha y hora.
Esta vez, el lugar de encuentro había cambiado. Ya no era su departamento, el único lugar donde solían verse.
La extraña dirección le hizo pensar que probablemente su prometida ya se había mudado con él. No sabía por qué, pero saberlo no le hacía sentir nada bien.
Pero así eran las cosas. Así habían sido siempre.
Evidentemente, consideró la idea d