La mañana ha avanzado sin darme cuenta. El señor Monic y yo hemos estado hablando un largo rato, sentados en el mismo lugar en la cocina disfrutando del delicioso té que preparó Marie Claire.
Estuvimos hablando de mi abuela, de cómo sigue gobernando Inglaterra con la misma firmeza que siempre ha tenido desde joven, como si la muerte de mis padres no hubiese dejado grietas en su estructura interna.
Ella siempre ha sido una mujer con temple de acero, algo que mi madre siempre admiró.
El señor Mon