El impacto es visible en todos, pero sobre todo en ella.
No digo nada, me quedo callado dejando que mis palabras se asienten en cada uno de los miembros del parlamento, pero sobre todo en ella. En la mujer que amo. Por la mujer que dejaría todo, incluso la corona.
—Eso… —empieza uno, pero se detiene, sin saber qué decir a ciencia cierta.
Porque todos y cada uno de los que están aquí presentes lo saben. Lo notan a la perfección. Saben que deben ir con cuidado con cada una de sus palabras, porq