Corleone quería ir tras Caterine, detenerla antes de que llegara a la salida y arrastrarla de regreso a su oficina. La idea de mantenerla encerrada allí hasta que fuera demasiado tarde para que fuera a su cita cruzó por su mente.
Estaba fuera de sí mismo, pero ya no le parecía tan extraño. Caterine lo volvía loco. No podía sacarla de su mente, por más que lo intentara. Después del tiempo que había mantenido el deseo debería haber mitigado… Evidentemente, no era así. Aún seguía sin entender porq