—Pues hazlo—señaló Kaleb—. Eres lo suficientemente creativo como para realizar algo bueno aceptando las disposiciones externas. Si no te sientes capacitado para ser flexible, podemos pedirles a otros arquitectos que lo realicen.
Jace sintió que había desafío en la voz de Kaleb.
—¡Nadie va a tocar mi proyecto!
—Pues hazlo tú. Y rápido—dijo Milo.
—Si alguien puede ajustar un diseño hermoso y convertirlo en algo mejor, ese eres tú, Jace—intervino Violet con cariño—. Dales lo que desean en el envol