CAPITULO 21 Irrespetuosos y egoístas.
REGINA
Bostezó una vez más, vez mientras dejaba la orden de la mesa 6 en el pincho para que el cocinero preparara la comida. La voz de Bratt, insidiosa y chillona, la interpeló.
—¿Estás descansando poco? Tal vez sales demasiado. ¿O es que has conseguido algún hombre que te folle?
Desagradable y imbécil, eso era él, entre otras cosas. Odiaba las licencias que se tomaba con ella, cada vez más.
—No es asunto tuyo—cortó seca y brusca.
—Me preocupo por ti—él chasqueó su lengua—. Sabes que estaría en