Prohibido besar.
Se quedó sin fuerzas, el no parecía tener intenciones de parar. Hizo un camino de besos desde su pubis hasta llegar a su voluminosos pechos, tenía un sostén delicado. Lo destrozó, no le pareció bien por un lado, sus prendas eran limitadas.
Esa molestia se le pasó, cuando tomo su pezón, a su León le gustaba chuparlo, había que verlo como lamía, cada uno.
—Mamas muy rico, mi León.
—Me gustan tus pechos, ¡uhh!. —Le paso la lengua varias veces, mientras habrías sus piernas. Con la clara inten