Capítulo 10. ACOGIDA
Fernanda caminaba por el parque, demasiado distraída como para notar el cuerpo del hombre que se aproximaba hacia ella con demasiada velocidad; por su parte, el hombre estaba inmerso en la música de sus auriculares y en su pesada respiración, por eso no vio a la chica que salía de la nada.
—¡Fíjate por dónde caminas, idiota! —gritó la chica al sujeto que se impactó contra ella, enviándola directo al suelo.
—Oye mocosa, cuida tus palabras —reprendió el hombre a la grosera joven en el suelo tras r