El sonido de las sirenas no trajo alivio, no llegó como una promesa de orden ni como una intervención que pudiera reparar lo que ya estaba fracturado, llegó como una intrusión, como una fuerza externa que no entendía las reglas de ese lugar pero que aun así iba a irrumpir en él, arrastrando consigo una realidad distinta, una que no distinguía entre lo que debía mantenerse oculto y lo que ya había sido expuesto, y en medio de ese cruce inevitable de mundos, Jake dejó de mirar hacia donde la figu