Mundo ficciónIniciar sesiónEl dolor tiene memoria. Valentina Zenteno lo descubrió cuando abrió los ojos y su primer pensamiento coherente no fue sobre el bisturí que había partido su corazón en dos, sino sobre Victoria llorando en algún lugar que no podía alcanzar.
La habitación de cuidados intensivos olía a antiséptico y miedo procesado. Las máquinas zumbaban con ese ritmo constante que separa a los vivos de los muertos por meros n&uac







