Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire dentro de la sala de pánico había adquirido una cualidad viscosa, como si cada respiración requiriera más esfuerzo que la anterior. Eva observaba el monitor de oxígeno con una concentración que bordeaba la obsesión. Los números descendían con una regularidad implacable: 18.7%, 18.6%, 18.5%.
Demasiado rápido, pensó mientras sus dedos acariciaban inconscientemente su vientre bajo el suéter de cach







