Mundo ficciónIniciar sesiónLa vida siempre encuentra forma de nacer, incluso en campos de batalla.
El amanecer entraba por la ventana del hospital con la timidez de un intruso. Eva despertó con la sensación de que su cuerpo había sido usado como campo de entrenamiento para boxeadores profesionales. Cada músculo protestaba, cada articulación emitía quejas silenciosas. Intentó moverse y un dolor agudo le atravesó el abdomen.
La puerta se abrió.







