Mundo ficciónIniciar sesiónLos animales heridos son los más peligrosos. Las mujeres heridas son mortales.
El olor a desinfectante no lograba enmascarar el miedo que impregnaba el piso cinco del Hospital Ángeles Metropolitano. Victoria yacía en la cama de la habitación 512, con vendajes en el brazo derecho y un hematoma violáceo extendiéndose por su cuello pálido. La niña de diez años miraba el techo con los ojos vidriosos, sin parpadear, como si toda







