Mundo ficciónIniciar sesiónLas galas de alta sociedad son perfectas para tres cosas: champán caro, vestidos caros, y mentiras aún más caras.
Eva Zenteno se miró en el espejo de cuerpo completo de su habitación, estudiando a la mujer que le devolvía la mirada. El vestido negro que había elegido era simple pero elegante, con un corte que abrazaba su figura sin ser revelador. No había equipo de estilistas esta vez, no había maquillistas con consejos envenenados sobre hombres que rompen corazones por deporte. Solo ella, su determinación, y la necesidad ardiente de encontrar respuestas.
Se había maquillado sola, aplicando delineador con manos que temblaban ligeramente pero que no se d







