Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl departamento de Valentina olía a café recién hecho y a la colonia floral que su hermana usaba desde la adolescencia. Eva depositó la pequeña maleta junto a la puerta del cuarto de huéspedes, observando el espacio que sería su refugio temporal: paredes color marfil, una cama individual con edredón gris, un escritorio minimalista bajo la ventana que daba a las calles de Polanco.
Refugio precario, pensó mientras sus dedos r







