Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl departamento de Valentina olía a café recién hecho y a la promesa efímera de normalidad.
Eva observó la luz del mediodía filtrarse a través de las cortinas color marfil del cuarto de huéspedes, proyectando patrones geométricos sobre el edredón donde había pasado su primera noche de libertad condicional. La habitación era pequeña pero acogedora, decorada con el gusto discreto de su hermana: un







