CAPITULO 54 NO QUISE INTERFERIR EN TÚ VIDA.
Sam Helcon.
─ Ven acá ─ gruñe ansiosa a pesar de haber tenido un orgasmo. Me coloco el preservativo y voy a ella, la cual se enreda en mi cuerpo, enrollando sus brazos en mi cuello y sus piernas en mis caderas, aprieto con ganas ese culo, uniendo su pelvis a mi erección, jadea y gruño.
─ Clávame ya ─ murmura moviendo sus caderas ansiosas, nos vamos a la cama y la penetro con fuerza sosteniendo sus caderas, vuelvo a embestir sintiendo como llego hasta el fondo. Su coño me traga hasta la empu