—Está bien… acepto… solo no harás nada legal con mi nombre… no tengo jurisdicción aún… —Anastasia negó antes la respuesta de Sibel.
—Lo sé, Sibel… solo necesito tu apoyo… eres la única que conozco… y… ¿Cómo se supone que este hombre me deja a cargo de esto?
Sibel negó.
—Es un mafioso, Ana… ¿Qué esperabas? Él solo quiere saber sobre tu lealtad… estos hombres ameritan personas leales a ellos.
Anastasia se encogió de hombros.
—Solamente espero que todo salga bien…
—No te preocupes… tengo despejar