Sibel creía que podía haberse vuelto loca. La adrenalina que se le disparó por este suceso, era demasiado para ella, y el que ahora caminara con Iván tomándola de la mano, había encendido un fuego en sus entrañas que incluso le formaron una curvatura en su boca.
No podía asimilarlo.
No podía con esta sensación dentro de su pecho, porque ella había venido aquí a joderse en él, a verlo irse con su prometida, mientras la observaba desde lejos lanzándole advertencias por estar con Alexey y retarlo