Ella necesitaba hablar con Alexey por una vez, pero solo iba a poder ser cuando Iván no estuviera en la casa, y ella tenía que salir de la mansión.
Se quedó dormida a pesar de su estrés, pero en medio de la noche, sus ojos se abrieron cuando sintió como si alguien la levantaba de la cama. Se removió un poco, pero ya conocía a la perfección ese olor que tomó su cuerpo y caminó con ella.
—¿Dónde…?
—Shuuuu… —ella sintió el aliento de Iván en su rostro, mientras sintió cómo él caminaba de forma a