Moscú, 4:00 pm.
Eran apenas las seis de la mañana en California, y la diferencia de hora en cuanto a Rusia, hacía sentir a Sibel extraña.
Todo fue mecánico desde que se bajaron del avión, y el frío también era diferente.
Los autos que buscaron a Iván se desplazaron rápidamente, mientras ella notaba las calle, y los colores del lugar. Había una mezcla de modernismo y estilo antiguo que cautivaba solo con la mirada.
Nunca había venido aquí, y ahora iba con Sora, en un auto diferente al de Ivá