LA CHICA DEL VIOLÍN. CAPÍTULO 23. La llave del infierno
El teatro se había quedado revolucionado, por desgracia la emoción del público hacía difícil identificar de inmediato de qué persona había llegado la agresión, pero la policía había hecho instalar nuevas cámaras de seguridad dentro del teatro, previendo que algo así pudiera suceder, y ya estaban siendo revisadas.
—A este paso casi va a ser mejor que nos mudemos a la comisaría —siseó Lucio con impotencia cuando los llevaron directamente a la oficina del detective.
—Sí, la verdad me gustaría dec