CAPÍTULO 93. Procura no meterte
—Tienes dos opciones muy simples: O me llevas a tu punto de inicio, al lugar donde cargas el camión, o te juro por todo lo que me importa que te dejaré en manos de los Marshall, para que disfruten encerrándote por un largo... ¡largo tiempo! ¿Me has entendido? -gruñó Gabriel.
El hombre asintió en silencio con la cabeza, encendió el camión y salió del almacén. Tomó un camino aleatorio e iba aumentando la velocidad conforme se alejaban de allí. Poco después, se detuvo en una gasolinera en las afue