CAPÍTULO 82. El capitán Cross no mató a Griselda...
Marianne miró por el espacio de la puerta entreabierta y vio a Reed hablando con Max, que había venido a traerle algo de ropa. Los dos parecían muy preocupados, así que Marianne terminó de cambiarse la ropa del hospital por una de calle abrigada y salió de la habitación.
—Sabes que el doctor no te ha dado de alta —murmuró Reed—. Me preocupa llevarte sin su consentimiento.
—Tú eres doctor y vas a venir conmigo —respondió Marianne—. Confío en ti como médico más de lo que confío en nadie, pero voy