CAPÍTULO 83. Espérame
Era una situación muy difícil, el Juez Sheffield lo sabía, pero también estaba bastante seguro de lo que debía hacer: pedirle a su mano derecha, el US Marshall de aquel juzgado en el que más confiaba, que lo ayudara a resolver aquello.
El Juez Sheffield les pidió a todos que esperaran fuera de la oficina, luego activó la pantalla de su ordenador y marcó el número del capitán Norton. Era una llamada privada, de esas que no se registran en los archivos del juzgado, y tampoco requieren de testigos