CAPÍTULO 22. ¡No la toques!
La condecoración al Ministro de defensa era solo un evento de los que no servían para otra cosa que no fuera gastar los recursos del gobierno. Quinientas personas, discursos, fotos, champaña y una medalla en el pecho del tipo que menos se lo merecía.
La seguridad era extrema, así que no había posibilidad de que los atacara quien estaba tras de Benjamín. Precisamente por eso, lo que más le preocupaba a Gabriel Cross, era lo que pudiera ocurrir dentro de aquellas paredes.
Sus ojos estaban sobre M