Cuando el carruaje se detuvo frente a la enorme mansión de Samuel, yo me incline para verla, había algunas personas ya llegando, así que samuel se apresuró a bajar. El me tendió la mano y me ayudo a mí a bajar del carruaje.
— tu madre es muy buena para organizar eventos, te va a encantar la recepción — me dijo.
Yo camine agarrada de la mano al interior de la mansión, cuando entre todo estaba decorado con hermosas flores, y el ambiente tenía un exquisito aroma.
— ¿tu madre vendrá? — le pregunte.