Mundo de ficçãoIniciar sessãoDois contos maravilhosos! Meu Amado Alfa: Alissa sempre foi agredida fisicamente e psicologicamente pelo padrasto, tudo o que ela queria era sair de suas garras e fugir para o mais longe possível, onde ele não poderia encontrá-la e machucá-la mais. Após a morte misteriosa dele, ela se vê livre para viver plenamente sua vida e parte para uma cidadezinha que passa despercebida por olhos ingênuos, ela queria recomeçar e parte em busca de um novo começo. O que Alissa ainda não sabe é que essa cidade é diferente de todas as outras e que encontrará seres que pensou jamais existir. *** Dose Dupla: A mãe de Amelina fez um pedido para a filha antes de morrer: Que ela vivesse e não se entregasse ao luto, sua mãe queria vê-la feliz e realizada. E foi isso que Amy fez, ela atendeu ao ultimo pedido de sua mãe depois que o câncer a levou. Amy saiu de Seattle e se mudou para Washington, ela estava disposta a começar novamente e deixar todos os anos de sofrimento em Seattle. A primeira coisa que realizou ao chegar à cidade foi procurar um emprego, e foi na Empresa Balzer que ela encontrou o amor, porém o amor veio na forma de dois homens espetaculares.
Ler maisEstiro mis brazos, observo mi alrededor viendo la blanca habitación en la que me encuentro nuevamente.
Maldición, ¿que ocurrió? Rasco mi cuello sintiendo el dolor en mi brazo,
observó el rasguño que esa bestia me hizo y un escalofrío me congela en mi lugar.
Paso mis dedos por el rasguño sintiendo aún más fuerte escalofrío recorrer mi cuerpo.
Suspiro por el dolor que transmite al solo mover mi brazo y niego, frunzo mi ceño enojada recordando quién fue el maldito que me hizo esto.
Rastreadores; solo ellos se atreven a dañar sin importarles.
Me incorporo y camino hacia la puerta esperando que esta esté abierta, pero no, pateó la puerta cuando no logro abrirla.
Bufó enojada por haber vuelto al mismo lugar, se enojara por lo que hice.
Claro que lo hará, ¿me matará?Escape de la casa de reposo mientras hacían el procedimiento básico para mi ingreso al ministerio real, lo único que sé de él es que es alto ,rudo, y sádico.
¿No se habrá enterado de lo que hice?, es una persona ocupada no creo que tenga tiempo para mi.
— Esquivasté toda mi seguridad. — parezco gelatina de tanto temblar, nunca había estado en su presencia, pero tenerlo solo a mis espaldas me da miedo y me hace temer por mi vida.
Me giro lentamente temerosa de lo que pueda suceder, pero si le doy la espalda sería peor nos educan para ser obedientes en este lugar y no prestarle atención a un Alpha solo empeora la situación en la que estés, sus ojos me miran con desesperación, retrocedo silenciosamente mirándolo.
— Me dirás quien te ayudo a escapar o quieres que yo lo averigüe. — Trago la saliva atorada en mi garganta, niego
poniendo mis brazos como barrera entre él y yo. — Te cortaron la lengua.
— Y-y-yo sola e-escape.
Lanza la mesa al lado mío, gritó asustada abrazándome a mí misma pensando en que me hará algo, lo miro asustada mientras trato de respirar con normalidad, sus ojos se vuelven rojos aterrándome aún más haciendo que mi pulso incremente.
— Crees que soy estúpido.—Entrecierro mis ojos cuando se acerca más a mí.— Te di una oportunidad ahora ellos morirán por tu culpa.
— ¡No! —Grito asustada.
Me aferro a él cerrando los ojos, no quiero que nadie muera por haber intentado escapar, escucho un gruñido y me separo de él .
Bajo mi rostro intimidada y sus manos agarran mi mentón alzando mi rostro.
— Lo siento, Alpha fue mi culpa. — Murmuró.
Bajo mi rostro siguiendo las reglas , siento su respiración en mi cabello erizando mi piel por completo haciéndome sentir un cosquilleo extraño en mi pecho.
Si no hubiera sido por esa vieja hubiera escapado por fin, no estaría aquí temiendo por mi vida como en este preciso momento en el que mis piernas se vuelven débiles por la presencia de él.
De ese hombre guapo, que por su naturaleza extraña tiene unos genes irreales.
— Si tienes una falta más tú serás la que esté en el calabozo y no todos los que te ayudaron. Me has causado muchos problemas sabes cuanto tengo que arreglar para que tu aceptación sea estable y no duden.
— Yo no quiero. — Agarra mi rostro con fuerza, lo alza lastimándome obligándome a mirarlo.
— Alguien pidió tu opinión, eres mía eso te lo han dicho ¿eh? — Asiento levemente, me mira con su fría mirada. — No sabes cuanto espere para verte, serás una buena joya o no me servirás.
— Si, Alpha.—Susurro para que me deje en paz.
Nos fulminamos uno al otro el odio es más notable de mi lado que del suyo, pero eso no quiere decir que no haya nada de odio en su mirada para mi, le he costado mucho dinero, soy la joya de él y eso tiene un precio en esta academia de joyas humanas donde nos quitan la libertad.
— No pensé que la primera vez que te viera fuera de esta manera, y no es mi momento favorito. — Murmure con enojo, como sin saber que escape de él le enojara. — Estaré unas semanas aquí viendo tus mejoras y si no las noto yo mismo me encargare de tu castigo.
Sonríe cínicamente, pasa sus dedos por mi mejilla estremeciéndome por su toque cálido, algo que solo me hace sentir cosquillas, su dedo baja por mi mentón hacia mi clavícula, miro sus ojos admirando la oscuridad infinita en ellos algo que me da miedo.
— Tendrás cuatro semanas para cambiar tu forma de ser y portarte bien ante todos, te irás junto conmigo y mostraras una sonrisa. — Agarra mis hombros y jadeo por el irritante dolor en mi brazo causado por los rastreadores que mandó a que me buscaran.
Observa la herida y su fuerza incrementa de cierta forma, pero sin hacerme algún daño más, su rostro fruncido detalla el enojo puro a segundos de estallar, se aleja de mí y sale del lugar azotando la puerta con enojo y con eso solo me asegura que alguien morirá si se atraviesan en su camino.
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Observo mi alrededor y por cortos segundos miro la ventana espejo por donde siempre me observan, se que él está ahí y se que le enojo lo que me hicieron.
También, le ha enojado lo que he hecho y conocerlo por esto solo me congela la sangre.
Soy una de las pocas que tiene una etiqueta que dice peligro en la frente, suspiro un poco y miró mi brazo.
La puerta es abierta y por ella entran los científicos , un temblor aparece en mi cuerpo cuando se acercan a mi.
Soy una humana y para ellos soy su nuevo objeto de experimentos si mi dueño me deja aquí por no ser buena para él, esa es la única razón por la que trato de ser una buena joya.
Miro la jeringa y cierro los ojos asustada, siento el pinchazo sobre la herida y hago un esfuerzo para no gritar.
Definitivamente no fue la mejor opción escapar, puede que sea sencillo estar a su lado y terminar con lo que el destino me destino sin haber nacido aún.
AmelinaHum...Acordar assim praticamente todas as manhãs era um sonho para mim.Sufoco um gemido ao sentir o pênis encontrando o caminho perfeito dentro da minha boceta, sei quem é antes mesmo de abrir meus olhos, conheço a caricia, o beijo, a sensação de tê-los dentro de mim de forma assustadora, sempre consigo identificar quem está dentro de mim até vendada.— Bom dia, meu amor — Alec sussurra no meu ouvido e suga pele exposta do meu pescoço.Ainda estava dolorida do dia anterior, mas nunca conseguia negar meus homens.Demétrio não está na cama, certamente está com nosso filho e me permito desfrutar do momento sem nenhuma preocupação e pressa.— Bom dia... — murmuro e me aconchego em seus braços na posição de conchinha. Alec leva os dedos até minha abertura e começa a acariciar meus clitóris fazendo contorcer e apertá-lo dentro de mim.Sexo é incrível e nunca era menos que isso.— Mais forte — choramingo e meu homem começa a investir com força, arreganha bem minha pernas e começa a
Demétrio— Cara, se existe um inferno na Terra, nós certamente estamos em um — Ryan diz quando finalmente somos deixados a sós depois de mais uma sessão de tortura. As feridas abertas latejavam, a dor estava nublando meu raciocínio e a única certeza que tinha, era de que não iriamos sair dali vivos.A verdade é que eu não queria mais viver.— Não precisa fazer um voto de silêncio, nunca mais vamos falar depois que estivermos mortos — o maldito Ryan não cala a boca.Seu modo de tentar se distrair de tudo que estamos vivendo é falho, tudo o que estamos vivendo é uma maldição.Não sei quando tempo se passou desde a emboscada, aqui embaixo não tenho saber se é dia ou noite, provavelmente não há ninguém procurando por nós.Será que já falaram para o meu irmão que estou desaparecido?Pensar no meu irmão me faz constatar de que nunca mais o verei.Não vou ver seu sorriso idiota e as risadas debochadas, o modo como tenta me irritar constantemente e sempre consegue.Acho que ele iria gostar d
AmelinaAinda não consigo acreditar que fui capaz de colocar para fora um pequeno ser humano de quase quatro quilos!Doutora Lis disse que era preferível o parto através da cesariana, mas de última hora decidi passar pelo parto normal e não me arrependo, passarei por isso mil vezes se for preciso. E pelo andar da carruagem, sinto que não demorará muito tempo para engravidar novamente.Alec e Demétrio me olham como se fosse o melhor chocolate do mundo e ainda estou no resguardo, com olheiras, quilos a mais e tem dias que me pareço com a noiva do Frankenstein, mas olhar que eles direcionam a mim me faz pensar em coisas muito indecentes, como a dupla penetração que estava ansiosa para praticar novamente.— Esse é o menininho mais lindo que existe! — falo e beijo seu pezinho antes de colocar dentro do macacão. Patrick se contorce provavelmente pelas cocegas e arregala os olhinhos escuros.Ele mudou bastante e olha que só tinha quase um mês de vida. Acho que nunca conseguirei saber quem é
AmelinaEu não sabia se a fúria ou a dor estava vencendo naquele momento, tudo que eu mais queria era colocar o bebê para fora do meu corpo e poder respirar aliviada, nunca tinha sentido tamanha dor em toda a minha vida e o meu maior desejo era de que ela acabasse, mas uma pessoa estava faltando nesse momento para que eu pudesse ter um parto tranquilo.— Onde ele está? — pergunto. Talvez seja a décima quinta vez que repito essa frase durante as três horas exaustivas que estou deitada nessa maca e Demétrio suspira frustrado dando-me a entender que não há nenhuma novidade.— Ele me disse que estava entrando no avião e no momento não tenho como contatá-lo, querida — uma intensa vontade de chorar corrói minha garganta, eu terei um bebê a qualquer momento e um de seus pais não estará aqui.— Ele sabia que Patrick poderia nascer a qualquer momento e mesmo assim foi para Washington — murmuro derrotada, Alec sabia que nosso filho poderia nascer a qualquer instante e mesmo assim decidiu ir, el





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