Mundo ficciónIniciar sesiónUna vez más, sus ojos lucían desorbitados por la sorpresa al verme subir el colectivo para seguir el mismo camino que nos llevaría al Instituto.
— ¿Puedo sentarme allí? Me gusta ir del lado de la ventana. — preguntó acercándose a mi asiento.
Lo miré con desprecio y solo pude contestarle lo obvio:
— Tienes suficientes ventanas lib







