Mundo ficciónIniciar sesiónSin que se lo ordenara, fue mi propio cuerpo el que se dirigió directamente hasta el epicentro mismo de la plaza. Allí, donde mi melliza fue atacada.
Contemplé en un silencio sepulcral las baldosas donde ella luchó por su vida.
Levanté la mirada y divisé a cada uno de los que habían estado allí en aquel horroroso día. Eran cinco. Podía verlos frente a m&







