—¡Suéltenme, les digo que me suelten! Tengo que deshacerme de esa basura que ni siquiera sabe disparar un arma. — Siendo esposada por varios oficiales, ella se oponía fieramente, a que la detengan, pero entre el forcejeo y la herida de la operación, esta se volvió a abrir, siendo atendida por los paramédicos, mientras Elizabeth, quedó en un estado de shock total, nunca en su vida había disparado y agradecía el haber fallado, solo vio la oportunidad perfecta, cuando sabía que era su única opción