SEMANAS DESPUÉS
—Tienes listo el nombramiento, ¿verdad?
—Claro, hermano, no todos los días se nombra vicepresidenta a tu prometida, quien antes fue tu asistente, dejando la broma de lado. Ella es idónea para el puesto y se ha ganado a todos aquí, así que nadie dudaría de que ese puesto es por mérito propio.
—Quiero que sea su regalo de cumpleaños, sé que no debo confundir nuestra relación con el trabajo, pero creo que es el momento idóneo.
—Si no supiste resistirte a pedirle matrimonio, siempre