44. Tú
POV Oliver Chevalier.
Sujetaba con más fuerza el volante, en un punto donde el cuero crujía en mis dedos.
Estaba loco…
Sí, definitivamente había perdido la cabeza.
Desde que volvimos de Grecia intentaba alejarme de ella, pensar que podía pretender que ella nunca existió como años atrás, pero no podía. No podía sacarla de mi cabeza. Intentaba lo más que podía no tenerla en mi oficina, pues su olor colonizaba mi espacio.
Por primera vez en mi vida, alguien tenía el control de algo que se suponía