Para ser exactos, lo que escuchaba era la voz de Carlos intentando calmar a Camila.
Hablaba en voz baja, suplicando, mientras que Camila respondía, seca, siempre con ese aire de superioridad.
Al poco tiempo empezaron a discutir de nuevo.
Me incorporé de golpe en la cama, apoyándome en el colchón, atenta a cada palabra.
Esperaba que mencionaran lo de hace cuatro años, que esta vez pudiera obtener alguna prueba.
Pero después de un largo rato de discusión, ninguno lo mencionó.
Me molesté mucho.
¿Ac