Mateo se rio de mí:
—¿Qué es eso que te da tanta vergüenza y miedo que lo vea?
Yo, sorprendida, respondí:
—No es nada, solo son los documentos de un proyecto de la empresa.
—¿Tu empresa?
Mateo volvió a reír:
—¿Es tu primer día de trabajo y ya te sientes tan comprometida?
Realmente no entendía qué encontraba gracioso.
Me aclaré la garganta y respondí:
—¿Y qué? Desde el momento en que acepté el trabajo, no importa si es el primer día o el primer segundo, debo ponerle todo mi esfu