Capítulo 794
Cuando Javier se fue, Embi vino corriendo a mis brazos.

No importaba lo que pasara, ella nunca iba a acercarse a su papi por iniciativa propia.

Ese día había permitido que él la abrazara para dormir solo porque lo oyó hablar con tanta tristeza.

Mi Embi, aunque pequeña, tenía el corazón más grande del mundo.

Mateo no dijo nada, y yo tampoco. El ambiente se fue poniendo demasiado tenso.

Al final, los niños ya no quisieron quedarse en la sala.

Embi me tomó de la mano y dijo:

—Mami, quiero subir.

En
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App