Apenas había dado unos pasos cuando Alan me frenó.
—¿Estás loca? Para cambiar asientos hay que esperar a estar dentro del avión y pedir permiso al personal. Por ahora tienes que ir en primera clase con Mateo y Camila.
Justo en ese momento, Camila fingió sorpresa:
—¿Eh? ¿Van a cambiar de asiento? ¿Por qué? ¿Será que Aurora no quiere sentarse con nosotros?
Alan respondió, fastidiado:
—No inventes. El que quiere ir en primera soy yo, ¿no puedo o qué?
Camila, como siempre con cara de inocente, le co