Estábamos en pleno centro de la ciudad. Aunque hacía mucho frío, las calles seguían llenas de gente.
Sentada en la silla junto a la ventana, me puse a buscar información sobre el cliente de esta noche.
Era raro. Mateo me trajo a este viaje de trabajo, pero no me dijo ni una sola palabra sobre el proyecto.
El nombre del cliente me lo había dicho Alan hace poco.
¿Entonces para qué me trajo?
¿Solo para complicarme la vida?
Mientras le daba vueltas a eso, abrí el navegador del celular y escribí el n